Quien ha tomado la decisión de dejarse crecer el bigote obtiene una propiedad singular, una verdadera mascota que, entre su nariz y su boca, será nuevo el protagonista a la hora del espejo. El principiante no tarda en notar las novedades en su percepción del ambiente: se iluminan en la calle, en el ascensor, en las tapas de revistas esos pequeños arbustos podados que ostentan, orgullosos de su arte, los otros bigotudos. ¡Qué envidia siento!, piensa el amateur si es ducho en reconocer sus propias emociones, y se pregunta ¿qué he de hacer para lograr esa frondosidad, ese fileteo tan art-nouveau, aquel triángulo tan isósceles? Porque es así, el fileteo es un art-nouveau litoral: las curvas, las formas vegetales, los pajaritos, ¡nada falta en él! Esa curiosidad voraz que sujeta al amateur lo incita a abandonar su ingenuo amor por lo natural, estoy dispuesto, piensa, a usar talco, fijador, tijeras, haré lo que sea. Su investigación exige, ante todo, desfachatez. Animado, interroga a los paseantes, en quienes cree ver sabios camaradas. Recaba información, la coteja, almacena y desecha para, al fin, dejarse caer extenuado sobre la cama, y recién entonces, con los brazos cruzados bajo su cabeza, ver con una sonrisa las puntas que asoman, incipientes. Ha conjeturado la verdad última: ¡paciencia, que ya crecerá!
lunes, 23 de octubre de 2006
Sobre el bigote amateur
domingo, 1 de octubre de 2006
Primer capítulo de una nouvelle que ya está en la correción final
Las góndolas pasan junto a mí pero no estoy en Venecia, no tengo tanta suerte y a juzgar por los últimos hechos algún dios griego debe estar riéndose de mi infortunio entre vinos, olivas y vírgenes mientras yo, agachado sobre los estantes más bajos de una de las góndolas del supermercado donde trabajo, muy lejos de Venecia, desespero. Ningún frasco parece tener ninguna clase de premio, pero insisto y una vez más sostengo el envase de aceitunas placer de aquél, culpable de mis desgracias, miro a través del vidrio y el aceite para descubrir otra vez que los cien mil dólares serán de algún desconocido que, desde luego, los merecerá más que yo. Joven, dice una voz, pero la ignoro y elevo el último recipiente de vidrio en un último y desesperado intento. Joven, repite pero no la escucho, sólo puedo pensar en cómo será mi nueva vida, me imagino entre vinos, olivas y vírgenes célebre y glorioso al ver, uno a uno, los ceros impresos en la tapa que me hará acreedor a una pequeña fortuna. Gracias, dice una vieja y toma el frasco de aceitunas, le pedía eso pero Usted no me respondía. Desde aquí oigo tu risa, Dionisio. La vieja resulta tener más fuerza de la imaginada. Deje de gritar y agarre otro frasco que éste es mío. Sin soltar mi pasaje a la inmortalidad capitalista, ella esgrime su paraguas. Cual campana de boxeo, el sonido de mi pager detiene la pelea. Nos alejamos, cada uno a su rincón, cuando en el visor leo: La tía Pocha se murió, seguido de la dirección de la casa velatoria. La vieja arremete contra mi estómago con una estocada certera y caigo sobre el frío piso del supermercado que se estira ante mí mientras, con expresiones irreproducibles, dos guardias de seguridad me arrastran fuera del establecimiento.
Sentado en la vereda.
Venecia se aleja cada vez más.
viernes, 11 de agosto de 2006
las palabras que agregaste al diccionario de word
El mío es este:
Agamben
Alabanda
Alfred
Altdorfer
Amorrortu
André
Annick
Azevedo
actorales
antropofágica
argumentator
asertividad
autosuprimiría
Bajtin
Balvanera
Bandeira
Bataille
Baudelaire
Benjamin
Bergson
Bioy
Blanchot
Bourdieu
Breton
bajtiniana
bartolo
baudelaire
bildungsroman
borgiano
Carroll
Chás
Clerval
Coleridge
Cristófalo
calórica
carrero
casafábrica
categoriza
circogalpón
comunicacional
conjuración
cottage
Deleuze
Devincenzi
Diotima
Durkheim
deconstrucción
deconstruir
desindustrialización
diegético
disyuntora
enunciador
enunciataria
enunciatario
estigmatizante
etnorracial
experiencial
experimentable
explicator
externalización
Feinmann
Fierro
Flaubert
Foucault
Frankenstein
François
Freud
Fukelman
falos
ficcional
fractales
Hiperión
Husserl
habitualizada
habitualizadas
homínidos
Ibídem
Immunitas
idealizante
instrumentalización
internalización
internalizando
internalizó
intertextuales
intertextualidad
intradiegético
irreductible
isologo
isologotipo
Jarry
Jauretche
Jauss
Justine
jarriana
jarrianas
Kafka
Kahanoff
Koselleck
Kristeva
Lahe
Laje
Lautréamont
Loic
Ludmila
Lugones
Lukács
Lynch
libidinal
Marx
Mijail
Mills
Morin
Mukarovsky
matrioshka
minimalismo
muchachones
mónada
nouvelle
Otálora
obscuridad
obscuro
ocupardo
Patafísica
Peirce
Peter
Poe
Pollock
paratexto
performance
plastilina
polisémico
profetizable
pronosticable
proyectual
proyectuales
psicótico
querés
Rabelais
Reinhart
Renzi
Rimbaud
Rotenstreich
Rousseau
reificación
resignificado
restyling
rousseauniana
rousseaunianas
Sade
Sigmund
Starobinski
Storni
saltá
semantizar
semiosis
shock
submundos
subocupados
superestructural
Thibaudet
Totita
teorización
tramontina
Ulpiano
Vení
Verón
Victimización
Violette
vaporetto
Wacquant
Walton
Weltanschauung
Wright
WXP
yerba
Zero
Zulma
lunes, 12 de diciembre de 2005
ALG: aburrido
¡Banquitos afuera! De la confrontación entre Arde La Glotis y el lenguaje, el segundo ha resultado ileso. ALG agota un léxico erosionado que anticipa su mayor virtud: la previsibilidad. Cualquier compendio de una centena de palabras es representativo del total, lo que reduce el tiempo de lectura. Sugerencia: hay otros recursos en stock además de la reiteración de las mismas consonantes entre palabras vecinas. ALG no produce más placer que una goma de mascar. Su leña aún húmeda es sólo un humo sin fulgores. Esperamos ansiosos el número 2.