jueves, 10 de enero de 2008

paraguas

sujetado por un temor de esos que la Información sucita, fui a la paragüería de carlos calvo al 1100, esa que antes estaba a una cuadra del CCSM, sobre sarmiento. necesito un paraguas pequeño y durable, dije. el vendedor, hombre solo, de seguro viudo, menos triste que sosegado, me ofreció uno que cumplía con holgura las condiciones. cuando me iba, me dice también tengo bastones con estoque. ah, dije yo, y ¿qué es estoque? mire, dijo y con una vuelta de muñeca abrió el mango de metal labrado del bastón que sostenía para desenfundar una espadita de un filo nada despreciable. asombrado, inquirí por sus usos. y si quiere se puede cortar unos bifecitos a la parrilla, dijo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

heeeey
que genial!
pense que no estaba mas esa casa de paraguas! te compraste uno de los alemanes?
que gracioso que sea para cortar el bifecito.
a la vuelta hacemos cafe, fotos y charla. mediodia dionisiaco!
beso enorme!
domus

lurba dijo...

Creo que sé cuál es y, si es la que yo pienso, el cuchillito es algo de lo mucho que hay por debajo. yo desarmaría el paraguas.

tillo dijo...

"Tu lapiz labial,
sabe cortar
y apagar incendios",
una noche en el Rosedal, Marilú desempunó su petit punal. Su prncipal virtud no era el filo, sino una punta que pedía enterrarse en algún pecho.

Nosotros el que teníamos armado, "ya lo fumamos" le respondimos.

lahe dijo...

dom, sí la paragüería existe pero me parece que ahora en vez de importar de alemania importa de china.

luana, no sabés lo que era el paraguas, criminal, ingenioso, elegante, mortífero: delicioso.

mark, oh mark: ya el puñal busca la herida, ya la sangre tibia entibia la mano

paula.p. dijo...

ahh! una postal reLahe, von vivant