jueves, 6 de septiembre de 2007

a la manera de m. l.

terminé *un barroco de trinchera*, de n. p.. se lo fui a comprar al editor, f. g., a su librería apodada +la internacional argentina+ materializada en honduras 5270. anaqueles blancos repletos de libros, nuevos y usados, grandes o pequeños. allí me compré el seminario i de j. l. en francés, nuevo nunca vio el mar, a 7 euros. ahí mismo el seminarista de moño dice /la palabra es esencialmente el medio para ser reconocido. la palabra está ahí, antes que cualquier cosa pueda estar detrás de ella./ éncantador. el nombre trivial de eso es "prexistencia del orden simbólico". en la tapa de libro hay una foto de un elefante con un pajarito.

releo -críticas- de j. p., y en ese releer me encuentro con mis propias anotaciones marginales. pretenciosas, me resultan en su mayoría ilegibles: ya no recuerdo la clave para descifrar ciertas abreviaturas de entonces. cada tanto leo esas anotaciones como por vez primera: es lo más cerca que estuve jamás de contarme un chiste que no me sabía.

1 comentario:

Funes dijo...

che pero qué p. de libro te c.!
felicitaciones.

Y cuando dice la p. es e. el m. para ser r. la p. está a., antes que c. c. p. e. d. de ella me pareció g. también.

Abrazo M.